¿En qué mar de gigabytes quedará guardado tanto sentimiento?
Marien Fernández Castillo
Lo primero es que quisiera ser honesta. Lo segundo es que quiero saber más y...
Desde que Richard B. llegó, empezaron a llegar las cartas. Todas comenzaban con la misma frase: «BUEN TRABAJO». Las menos tenían un remitente conocido. Algunas me parecían irónicas, otras sospechosas, pero un par me parecieron reales. ¿Qué trabajo?, empecé a preguntarme.