Ortega Tamayo subrayó que este lunes pudo encontrarse con su esposo «por muy poco tiempo», y recordó las amenazas y represalias que ella ha sufrido por exigir verlo y denunciar públicamente las violaciones de los derechos de su familia y de Ferrer, quien no puede recibir visitas matrimoniales y familiares desde hace más de un año y tampoco tiene acceso a llamadas telefónicas.
Ferrer es uno de los sobrevivientes de la Primavera Negra de 2003, la cruzada represiva emprendida por Fidel Castro que encarceló a 75 activistas políticos y periodistas independientes con sentencias de hasta 28 años de privación de libertad.