Tema: Poesía

Reinaldo García Ramos, librado de la tempestad

«Prefiero siempre que el escenario de un poema y la entidad a quien dirijo mis palabras queden sumidos en la mayor ambigüedad posible. Me siento mejor cuando la expresión fluctúa entre dudas esenciales, permanentes, y proposiciones transitorias, tácitas o explícitas, destinadas a un oído que me escuchó alguna vez y que, supongo, podría escucharme aún».

Encuentro en un aeropuerto

Taha Muhammad Ali (1933-2011) vivió la mayor parte de su vida como un palestino de Israel. Nació en una aldea de la provincia de Galilea, encontró refugio junto a su familia en el Líbano, cuando la guerra árabe-israelí de 1948 arrasó con su pueblo y regresó luego a Nazaret, donde murió a los 80 años. Allí escribió sus poemas y cuentos de forma autodidacta, al finalizar cada jornada como vendedor de souvenirs en la tienda familiar. No pasó del cuarto grado de escolaridad, no dirigió ninguna publicación literaria, no concibió ningún manifiesto artístico o político.

Parábola del juguete básico

—Tío Stopa solavaya ni bolos ni propaganda  muñequitos rusos no que son de otra idiosincrasia. —¿Ni siquiera Cheburashka  que llega oliendo a naranjas?

En San Isidro

Un mes en San Isidro y ya se puede dormir para toda la vida en un campo de batalla dos días después, cuando aún no han acabado de enterrar a los muertos, o en un cementerio de paquidermos. Lo que inunda la calle es el vaho de tres siglos de futilidad, del que hasta los animales huyen.

Agustín Acosta, piedra desnuda y padre de mi padre

Desde dondequiera que se observe, suele ser la poesía sustancia de difícil aprehensión. Y es a partir de esta condición, a un tiempo escurridiza...

Louise Glück en el inframundo

Murió el pasado viernes 13. La muchacha demasiado delgada que iba en el metro de Nueva York abrazada a un libro para protegerse del mundo....

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