Otra vez un libro de Padura quedó en manos de quienes estuvieron dispuestos a batirse por agarrar un ejemplar. No pocos se escandalizaron al ver que costaba 120 pesos.
"No me interesa el lado bonito y simpático de la gente, el que todos mostramos satisfechos y sonrientes. No. Me interesa indagar en las crispaciones, los remordimientos, las tormentas, lo inexplicable..."
Se sabe: Pedro Juan Gutiérrez ha dejado de ser un escritor maldito, sin que eso sea necesariamente algo bueno. Como un fantasma carente de terror, ahora vuelve en ediciones masivas y oficiales y casi convertidas en patrimonio de la UNEAC.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
El país está roto. No existen los avengers para salvarnos, y sí una casta de millonarios pedófilos que son nuestros dueños. Ellos pueden decir quién se queda y quién se va. Si no les gusta lo que publicas, pueden ir por ti.
Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.