Si una persona hace algo que atente o que pudiese parecer que atente contra el status quo del régimen en Cuba, esta persona no solo está renunciando a su derecho de libertad sino además a su derecho de apelación.
La vigilancia y la represión gubernamental contra activistas, opositores políticos y periodistas independientes en Cuba constituye una realidad cada vez más excoriante.
Desde enero de 2018 se han documentado 183 agresiones a periodistas que trabajan en el país, según organizaciones nacionales e internacionales; y en los últimos meses ha ocurrido un aumento ostensible en los ataques.
El Decreto 349, firmado por Miguel Díaz-Canel, establece las contravenciones en materia de política cultural y sobre la prestación de servicios artísticos y de las diferentes manifestaciones del arte en Cuba.