"Esta ley no permite pensar diferente, te fulmina en vida, te convierte en un hombre muerto. Lo bueno es que por lo menos un grupo estuvimos lo suficientemente indignados para manifestar nuestro rechazo".
Cuba tiene una feroz habilidad para deshacer cualquier amenaza a su grotesca normalidad, transforma todo aquello que podría ser historia en anécdota. Pasan cosas, pero al final, no pasa nada.