Otra vez, Rigoberto Oquendo rasga aquí la cuerda más íntima. Nos recuerda que él emprendió hace tiempo, cámara en mano, su propio viaje por las tercas provincias de la memoria y la soledad familiar.
Rigoberto Oquendo es el autor de este ensayo fotográfico, íntimo, desolador como solo puede llegar a serlo la acumulación del fracaso y sus objetos: ese otro barroco enfermizo y escuálido que modelan los años duros, la miseria y el cansancio existencial.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.