Como tantas otras pertenencias del exilio cubano, también nuestra nostalgia se divide en generaciones: la mía, por ejemplo, no es muy dada a rememorar,...
Siempre he dicho que uno es lo que come.
Literariamente, visualmente, musicalmente y sobre todo, aunque suene bizarro,
sexualmente. Si mal no recuerdo, al principio, comí...
Yo soy cubano nacionalizado en los Estados Unidos, lo que se dice cubano guion americano, pero en realidad es ahí donde yo vivo, sobre el guion, porque ambos países me son necesarios, claro, pero aun así no creo pertenecer del todo a ninguno.
A pesar de que hoy considero a Oregon mi hogar, mi corazón y mi cuerpo se formaron en Cuba. Por lo tanto, yo no pierdo la oportunidad de decir que soy cubana. Siempre he creído que somos hijos del país donde nacimos.
En mi primer viaje a Nueva York, conocí a una querida amiga que partió de Cuba adolescente y cada conversación con ella era una oda a la cubanía. Después de tanto tiempo, era tan cubana.