A los cubanos adultos se nos olvidan las víctimas de la violencia y sólo nos acordamos de los verdugos. Ojalá que esa amnesia selectiva esté hecha de amor por los nuevos celedones que nacerán. Nadie se merece habitar en el pasado de sus mayores. Ninguna identidad es higiénica.
Hace medio siglo el semanario Pionero estrenó la historieta de un guajiro mambí, llamado Elpidio Valdés, que pocos años más tarde no solo ensancharía...
Juan Padrón murió, aunque llevaba muriendo hace un tiempo, y eso, junto al olfato imperfecto de los periodistas, siempre obsesionados con tener la última...
Algunos de sus villanos se han basado en gente que le cae mal, es una manera de librarse de sus rencores. En su casa verde recibe a desconocidos que se dicen fans de su obra. Y no se jubila, no para de trabajar, dibujando o escribiendo.