La segunda vez que vi nevar estaba en Chicago. En un festival de cine. Estrenando. Estaba a punto de presentar Melaza en una de las salas de un cine múltiple.
Viajé a Berlín al encuentro de dos mujeres. Más precisamente, al encuentro de una, Svetlana Aleksiévich, que me ayudara a llegar a la segunda. Tampoco descartaba encontrar la sombra del adolescente que fui allí, pero con ésa no me había citado.
Cuba es una mezcla de tantas cosas diversas que uno no sabe nunca si gana o si pierde, si tiene que quejarse o dar gracias. Y ¿saben qué? Creo que nos gusta eso. Somos excéntricos así. Nos gusta gritar que "eso solo nos pasa a nosotros" y engrandecer nuestras desgracias es parte de nuestra cultura. Supongo que no hay nada malo en eso".
Los siguientes testimonios de cubanos varados en Panamá –hotel Milenium, Paso Canoas– dan cuenta de las distintas circunstancias y motivos –a veces parecidos, a veces no– que los llevaron a cada uno de ellos a cruzar Centroamérica con el propósito de llegar a Estados Unidos...