Cada quien tiene su alcohol, está escrito en El libro del desasosiego; con existir y sentirse es suficiente para embriagarse, según Fernando Pessoa. Esta...
Ciertamente algunos van a la Comuna buscando las huellas del terror; esa forma turismo que se ha comido los encantos de las ciudades colombianas en las mentes catalogares de los extranjeros. Pero también el arte urbano le ha otorgado un plus pintoresco al barrio.
Desde el TransMilenio, y desde cualquier punto desde el que se mire Bogotá se nota una clase especial de silencio. Se toca cómo a veces se puede tocar el humo.
Si fuera tan grande como su nombre indica se llamaría simplemente Metro de Bogotá. Pero en esa ciudad de 8 millones de habitantes no hay metro, sino TM. Y se tiene la sensación de que el gran silencio que la recorre comienza en él, en ese gran nombre.