«Eso sí, es justo decirlo, cada vez que hice una exhibición dije lo que quise sin cortapisas, aun desde temáticas sensibles porque interpelan directamente al poder: delitos de cuello blanco y propensión social a delinquir, lo peligroso de la creación artística bajo censura, la casta militar devenida empresarial, la pérdida del valor de la condecoración y la simbología revolucionarias, las distorsiones de la comunicación en los totalitarismos y el espionaje, fueron temas tratados y exhibidos por mí en Cuba».
La bendición prometida al triunfar la Revolución de Fidel Castro llegaría con el acostumbrado retraso al pequeño pueblo de Sabanilla, donde el polvo de...
El viaje suele ser entendido como la búsqueda de una experiencia que muta tarde o temprano en remembranza.
Viajamos para recordar, para contar que estuvimos.
Los...