Por diversas razones, muchas madres cubanas no celebraron plenamente este segundo domingo de mayo. Ha sido también una fecha de carencias, soledades, dolor e injusticia.
Las escenas que vemos son limaduras de lo histórico y lo ideológico vibrando en «el calor sofocante» de la isla. El autor procura en captar la intimidad del «hambre» y «la ausencia de sentidos»; la soledad metafísica de la ruina: física, social, arquitectónica, moral…
Ella murió hace justo cinco años y nunca salió de Matanzas. Yo fui al cementerio del pueblo de Colón un mediodía muy caluroso y entregué sus cenizas al amparo de un panteón municipal. Desde entonces no ha dejado de morir, lo que quiere decir que desde entonces no ha dejado de asombrarme que murió.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.