«Cada año millones de salmones nadan por los inmensos ríos de Alaska [Estados Unidos], para reproducirse en los mismos lagos, también inmensos, donde nacieron. Esta migración dura un poco menos de dos meses, pero toda la cultura del Pacífico [Norte] depende de ella. El salmón alimenta a un gran número de especies de animales, desde las moscas hasta los seres humanos. Los árboles de los grandes bosques del noroeste americano se nutren de los desechos de salmón que van dejando a su paso los depredadores. Toda una millonaria industria pesquera se asienta en las orillas de los ríos, y genera todo tipo de productos para mercados de todo el mundo, desde preciosos filetes dedicados a la alta cocina hasta comida enlatada para mascotas». 

Rafael de la Uz. El rey de los peces.
Rafael de la Uz. El rey de los peces.

Así presenta el cineasta y fotógrafo Rafael de la Uz al protagonista de este proyecto, El rey de los peces.

De la Uz se propone historiar de algún modo el ocaso del «rey de los peces» y, por transitividad, de esas formas de vida humana definidas por su pesca, una actividad que en su modalidad intensiva, junto al cambio climático, amenaza la supervivencia de los salmones del Pacífico. 

Rafael de la Uz. El rey de los peces.
Rafael de la Uz. El rey de los peces.

«En el año 2023 se pronostican que 50 millones de peces migrarán en los ríos de Alaska y Canadá. Los mismos científicos que hacen este pronóstico (The Alaskan Salmon Program) me contaron que es imposible garantizar que esa cantidad de peces sobrevivirá a los cambios en su hábitat, la sobrepesca y el calentamiento de las aguas», explica el fotógrafo en su statement sobre estas imágenes, las cuales integran «un proyecto mayor que intenta contar la historia de este pez en lo que pueden ser sus últimos años en nuestro planeta».

Dicho así pudiera sonar quizá a simple discurso catastrofista, una variación entre tantas de lo que algunos tienen para sí como el fundamentalismo ambientalista de los tiempos que corren. A fin de cuentas, vemos aquí estampas que sugieren el milagro bíblico de la multiplicación de los peces y, a la vez, descubrimos formas humanas de estar en el mundo que, en cierto modo, nos parecen eternas.

Rafael de la Uz. El rey de los peces.
Rafael de la Uz. El rey de los peces.

Pero De la Uz hace una advertencia y, de hecho, eleva su apuesta: «Si vemos lo que pasó en el Atlántico con el salmón no es muy extraño anticipar que somos capaces de extinguir todo el salmón del planeta en unos años», dice. «Independientemente de lo que pase, yo intentaré contar esta historia». 

Acerca de su approach estético, De la Uz aclara que este trabajo fotográfico «está más cerca del cine, [su] mundo, que de las artes plásticas». 

«Me interesa más el conjunto de las fotos, y el orden en que se presentan, que las características de la foto individual», afirma. 

Rafael de la Uz. El rey de los peces.
Rafael de la Uz. El rey de los peces.

«Con este grupo de fotos cuento la historia de un verano en Bristol Bay, Alaska», dice, finalmente. «Es la historia de todo lo que rodea al rey de los peces». 

Rafael de la Uz. El rey de los peces.
Rafael de la Uz. El rey de los peces.

(Fotos autorizadas por Rafael de la Uz).