En julio, luego de un pulso entre lo privado y lo estatal, se fijaron precios que las autoridades políticas y administrativas del territorio negociaron con un realismo políticamente doloroso y poco común.
No sé por qué, pero en ese momento pienso lo mal que estamos los cubanos. Hemos sido bombardeados tantos años con una inmensa cantidad de discursos, palabrejas raras, conceptos, ideas…
Había enfermado en los años en que Cuba internaba obligatoriamente en sanatorios a las personas diagnosticadas con VIH. Fuera de ellos, el miedo a la enfermedad convivía con el rechazo hacia quienes la padecían. Para Crespo, El Mejunje no fue solamente un sitio donde escuchar música: fue uno de los primeros lugares donde pudo volver a mezclarse con los demás.