Llegó en 2012 a Madrid. Tenía 22 años. Del cine aprendió a construir prótesis. Del escaparatismo, los intersticios de la publicidad. Brincó de Cienfuegos,...
En un mundo cada vez más individualista, todos son bienvenidos en los conciertos del Indio. Una Argentina que lo dice en su propia Constitución, aunque ahora parezca que nos estamos olvidando de eso: “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”».