Este 24 de febrero tres acciones sencillas van a decidir sobre 229 artículos, sumados a las disposiciones especiales, transitorias y finales: votar Sí, votar No o, simplemente, No Votar.
El Ministerio de Salud Pública de Cuba emitió un comunicado el 12 de febrero en el que afirma que los médicos cubanos que decidieron quedarse en Brasil tras el fin de la misión pueden regresar a la isla, si así lo desean, e incorporarse al Sistema Nacional de Salud.
Desde el martes Yadira, Bárbara, Alexei y su mamá han consumido tres cajas de té, para pasar la noche, mientras conversaban a oscuras, sin electricidad. Solían hacerlo a la luz de unas velas hasta que ayer, viernes, a las 9:00 pm, cinco días después del tornado, la lámpara de la sala se encendió.
Fábrica de Arte, una antigua factoría de aceite reconvertida hoy en uno de los principales nichos culturales de La Habana, fue uno de los primeros lugares que transformaron sus instalaciones en puntos de recogida de donaciones para los damnificados.
Las personas más viejas aseguran que el tornado fue peor que cualquier huracán. Los huracanes, por lo menos, se pronostican, dan tiempo a prepararse, no llegan tan repentinamente. Se nombran Flora, Iván o Irma. Cuando pasan, se sabe que son huracanes.
La Universidad de La Habana ha abierto su red wifi a la juventud para que todos participen en un “Twittazo por Martí”. La Federación de Estudiantes Universitarios ha indicado que todos los tuits, digan lo que digan, deben usar la etiqueta #YoVotoSí.
Abajo: fuego, fundamento, suelo. Arriba: belleza, ritmo, fulgor. La piedra angular oculta es también la «clave de la bóveda» que sostiene lo que aún no se ha elevado. El vuelo que no nace solo del arrebato, del éxtasis, sino de la técnica introyectada hasta volverse invisible.
La estela de decisiones conservadoras de los tres magistrados nombrados por Trump (y quizá un cuarto, si Sonia Sotomayor, de 72 años y diabética, tiene que retirarse) podrían terminar siendo su legado más importante.
Javi voló a Moscú y, de allí, a los Emiratos. La última foto en casa con su hermano Alec le rompe el corazón a cualquiera. Abrazados frente a la cámara, abatidos y al mismo tiempo estoicos. Si una imagen pudiera capturar la manifestación de la tristeza, es esa: la mirada de dos hermanos de 23 y 14 años, tan apegados como ellos, a punto de una separación brutal. Observándolos, caí en cuenta de que presenciaba la repetición de mi propia historia: el momento en que me separé de mi hermano.