Opinión

Morir antes de tiempo 

Hoy vi las cajas de fósforos que dieron en el mercado por la libreta de abastecimiento y hasta me sorprendí. Desde que no tenemos...

Las disputas por el relato del reparto, de la calle al negocio

Tras años de operar al margen, el reparto ha entrado en el radar de la industria musical. Su ascenso ha sido lento pero contundente,...

Sandro Castro, el Vampirach

Muchos se dicen indignados cuando ven un nuevo video de Sandro Castro. Les molesta su desparpajo, sus chistes sin gracia, la increíble cantidad de...

El gran negociador entra en guerra

Una de las obsesiones del presidente Trump es ser reconocido como un pacificador, es decir, un negociador capaz como nadie de mediar en conflictos a nivel global y de traer una nueva Pax Americana. No es un secreto su obsesión por ganar el premio Nobel de la Paz; especialmente porque cree que le fue entregado a Obama sin merecerlo.

Zohran Mamdani, el New Yorker

Dijo en el debate televisivo, luego de una encerrona propia de una sitcom, que el Estado de Israel tiene derecho a existir en igualdad de derechos, pero lo han llamado antisemita solo por no hablar como un vulgar sionista y no comportarse en el debate como si estuviese corriendo para alcalde de Tel Aviv.

Deriva y naufragio de la industria musical cubana

No hay dudas de que la música cubana está viva: se produce, circula, se escucha. Pero esa vitalidad no basta para hablar de una industria. Lo que existe hoy es un conjunto inestable de prácticas y circuitos de producción informal: dispersos, improvisados, sostenidos por la energía individual y una circulación lateral de recursos. Los artistas crean con lo que tienen, se abren paso como pueden y rara vez logran cobrar a tiempo.
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Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.

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La conga: lo que no se acaba

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