«Arpa donde florecen tonadas de otros tiempos, déjame pasar las manos por tus cuerdas». Marguerite Yourcenar. El último amor del príncipe Genghi
Las tumbas del cementerio chino...
«En menos que se dice, se cuela una culebra en un gallinero». William Faulkner. Mientras agonizo
Monte Oscuro, Las Jejiras, Manantiales.
Blanquizal, El recreo, La loma...
Las autopistas, las habitaciones de hotel, los centros comerciales, son no lugares, según plantea Marc Augé, el antropólogo y etnólogo francés, en su libro...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.