Crónicas

El campamento de La Soledad

El primer grupo de migrantes llegó aquí hace cinco años, y había gente de cada rincón del mundo. No se conocían de nada, pero los unía casi todo: haber huido de la guerra, la miseria, el crimen organizado o la persecución política; haber viajado miles de kilómetros hasta la Ciudad de México. Y, sobre todo, los unía un deseo: llegar a Estados Unidos.

Cómo volver a un lugar que no existe

La galería Thomas Nickels Project, un pequeño espacio del Lower East Side que por cinco años ha acogido el trabajo de varios artistas cubanos,...

La demanda

La verdad es que nunca sentí la llamada de la terapeuta. Según ella, había marcado temprano, pero qué va, mija, nadie contestó el teléfono....

Matanzas-Perú: el frío, el sol, la tierra

Un pequeño grupo de seis migrantes cubanos avanza por una carretera desconocida, bajo el cielo ardiente de una mañana de enero de 2023. No ubican a nadie más y no saben cuánto tiempo falta para llegar a su destino...

En julio presa y en julio liberada: Angélica Garrido llega a casa

A las nueve de la mañana del 10 de julio Angélica Garrido tiene todo listo. Ha pensado mucho en este día, desde que fuera...

El país de los sueños

Le parece que ha perdido lo único que era realmente suyo y que no pudo meter en la mochila con que subió al avión. Algo intangible. Inexplicable. Algo que no puede compartir con los de acá, que esperan agradecimiento, ni con los de allá, que la envidian tanto.
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Quienes asistieron a la procesión buscaban en la Caridad del Cobre un consuelo a la vez renovado y duradero.

Otro bastardo de la Revolución

Ser opositor en Cuba significa soportar la censura, la criminalización y los incontables procesos represivos del régimen. Ser opositor y de izquierdas en Cuba se traduce en invisibilización, moralización, abandono y desprecio por parte de la otra oposición, más visible, mayoritaria, que se reconoce de derechas. En un terreno de exclusiones, donde la posverdad y el sensacionalismo determinan los rumbos hacia el futuro, para alguien como yo no queda más que vivir expuesto a un fuego cruzado.