Algo falla en la correa de transmisión entre los acuerdos en la estratosfera de la política y sus confirmaciones a ras de suelo. Tal vez porque la política se ha convertido un circuito cerrado que sólo compite consigo misma y sólo tiene ojos para sí misma.
Quiso el destino manifiesto —o el manifiesto comunista— que Mercader cerrara el círculo de su vida en la isla de donde salió su extremista progenitora: Cuba. Allí vivió sus últimos días en el anonimato, añorando Barcelona y condenado al “olvido amigo” del que ahora vuelve a ser, una vez más, rescatado.
La verdad es que si esto es lo que tenemos que saber del comunismo —este catálogo de obviedades que mueve más a la risa que al espanto—, lo más probable es que se consiga el efecto contrario y crezca el misterio de aquello que se pone en tela de juicio.
Duchamp había hecho una elección. Las elecciones que constituían la base de su obra se reflejaban en las negaciones de su vida privada. Había una cierta sangre fría en esas negaciones que llevaban consigo una cierta carencia de vida.
Bolt descalzo es todo talento, todo naturaleza, todo Jamaica. Bolt calzado encarna un entramado más complejo y se convierte en el escaparate trasnacional de sus patrocinios.
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.