David Carr fue muchas cosas, pero más que cualquier otra, nadie lo duda, fue un guerrero. Además de luchar contra su adicción, enfrentó a los dictadores de la industria mediática, encaró a los magnates del negocio editorial, destruyó a los impostores de la nueva era y, en la recta final, le plantó cara al cáncer.
En mi segunda cita con Cuba quise trabajar con algo que me frustraba profundamente; el hecho de ser tratada a veces como un medio o un objeto, desde una distancia ficticia y adornada frívolamente.
Un periodista norteamericano promedio gana alrededor de 34 mil ciento cincuenta dólares al año lo cual, en turnos de ocho horas diarias en semanas de sesenta horas laborales, equivale a unos 12 dólares la hora.
Algo, leve y trascendental, parece tramarse asimismo en esta Habana femenina que ha fotografiado Evelyn Sosa. Estas jóvenes también están paradas al borde del desastre.
Estas fotografías de Elizabeth Rodríguez derivan una vez más hacia la estampa social, pero ubican su discurso en la última frontera del Hombre frente a la Naturaleza.
En un mundo cada vez más individualista, todos son bienvenidos en los conciertos del Indio. Una Argentina que lo dice en su propia Constitución, aunque ahora parezca que nos estamos olvidando de eso: “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”».
Por eso, las obras reunidas en ‘La prisión invisible’ —también las que no pudieron llegar físicamente a la sala, pero que existen— son, ante todo, una afirmación identitaria de esas vidas. Una manera de decir: seguimos aquí, seguimos siendo.
Clamó por la libertad bandera en mano el 11 de Julio del 2021 en Camagüey, pero terminó ocultándose de los agentes de ICE en el maletero de un auto en Texas. Esta es la historia de Maylen Díaz Delgado, una de los cientos de miles de personas atrapadas en el limbo migratorio del I-220A, quienes enfrentan hoy el peligro de una deportación a Cuba.