La parranda se vive (todavía)

En el corazón de San Juan de los Remedios, cada diciembre tiene lugar la festividad más antigua de Cuba. Las Parrandas, surgidas en 1820 y declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, transforman el centro de la villa en una vorágine de luces, fuego y música. 

Con el tiempo la tradición se fue expandiendo hasta un total de 18 pueblos y comunidades del centro de la isla. Remedios es la cuna, y durante todo el año allí tienen lugar los preparativos que culminan en un enfrentamiento el 25 de diciembre.

San Salvador y El Carmen, los dos barrios en que se divide el pueblo, compiten para dar el mejor espectáculo en una combinación de tres modalidades: trabajo de plaza, carroza y fuegos artificiales. 

Si bien la confrontación es amistosa nunca faltan las provocaciones y los ánimos exaltados. Y es que, al decir de su propia gente, «en Remedios la parranda no se hace, se vive». 

Los parranderos, como se les conoce a quienes trabajan en los preparativos y la ejecución del espectáculo, se cuentan por cientos y se entregan de lleno a la representación de su barrio. Su fidelidad es similar a la del hincha más fanático que puedas conocer. De hecho, si hoy la parranda se continúa realizando, es gracias al sacrificio de los remedianos, incluidos muchos que han emigrado y envían dinero para apoyar a sus respectivos bandos. 

Parrandas de Remedios (centro de Cuba)
Parrandas de Remedios (centro de Cuba) / Foto: Marcel Villa

El Estado cubano, por su parte, ha ido recortando cada vez más el presupuesto destinado a esta festividad, hasta solo un millón de pesos en 2025, una cantidad que no alcanza ni para costear los bombillos de un trabajo de plaza. 

Parrandas de Remedios (centro de Cuba)
Parrandas de Remedios (centro de Cuba) / Foto: Marcel Villa

Entre la crisis económica y el abandono institucional, por mucho que los remedianos han puesto de su parte, ha sido inevitable que se resientan las parrandas. Y de más no está añadir que este es un fenómeno común en todos los pueblos donde se ha replicado esta celebración. Las ganas de hacer y el compromiso de cientos de personas no siempre es suficiente. 

Es habitual escuchar hoy entre la gente de la villa cuánto han decaído las parrandas. Sin embargo, no ha dejado de ser la fiesta popular más grande y hermosa de Cuba, tanto por su espectacularidad como por la forma en que la vive los lugareños. 

Entre tantas tradiciones perdidas, las Parrandas de Remedio se resisten a desaparecer… Quién sabe por cuántos años más. 

Parrandas de Remedios (centro de Cuba)
Parrandas de Remedios (centro de Cuba) / Foto: Marcel Villa

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