Quedan muy pocos acuáticos en Viñales y, en rigor, presentan modos de vida que distan bastante de las prédicas de Antoñica Izquierdo. Sin embargo, ellos reivindican su identidad; no pueden evitar cierta nostalgia por los tiempos en que vivían en comunidad y veneran con devoción religiosa a la curandera de Los Cayos de San Felipe. Puedes notar la emoción en sus palabras cuando narran los milagros de los que sus padres y sus abuelos fueron testigos.
Las Parrandas de Remedios —y las festividades hermanas que tienen lugar hasta en 18 comunidades de la región central de Cuba— fueron incluidas en 2018 (cuarta inscripción de la isla) en el catálogo de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.