Desmantelada la Unión Soviética, Occidente se enteró de que también terminaba la Guerra Fría, una noticia menos agradable si tenemos en cuenta el modo...
Fidel lleva dos años muerto, y por hábito, por pereza, por ignorancia, por agria terquedad, o por oportunismo, muchos cubanos siguen hablando de la “Revolución” como si todavía fuera 1968.
La realidad terminará imponiéndose, con arrogante contundencia, sobre los restos de la elocuente fantasía sobre la cual se construyó la escuela. Pero el declive y posible clausura de la Lenin no es un síntoma de la crisis terminal del socialismo cubano, sino una tardía consecuencia de ella.