Yo solo busco las fotos y los videos del porno cubano. El porno cubano tiene una naturalidad y una cultura propia a diferencia del porno profesional, bien cuidado e iluminado. Los actuantes tienen una verdad en el rostro. Una especie de ansiedad.
Cada vez me importa menos qué hago y más con quién hago qué. Cada vez me importa menos cómo luce quién y más cómo me hace sentir. Cuando pienso en explorar mi sexualidad no pienso en posturas, juguetes sexuales, afrodisíacos, sustancias alucinógenas o en una orgía. Cualquiera es capaz de cualquier cosa.
En mi segunda cita con Cuba quise trabajar con algo que me frustraba profundamente; el hecho de ser tratada a veces como un medio o un objeto, desde una distancia ficticia y adornada frívolamente.