Los encargos se centraban en monitorear búsquedas en Internet, pero también podían tratarse de comunicaciones privadas de periodistas próximos a salir de Cuba como corresponsales o enviados especiales de PL.
No sé por qué, pero en ese momento pienso lo mal que estamos los cubanos. Hemos sido bombardeados tantos años con una inmensa cantidad de discursos, palabrejas raras, conceptos, ideas…