"Las prisiones federales vienen siendo, para un cubano, como un hotel cinco estrellas. Podíamos cocinarnos, manipular hornos microwave. Nos vendían latas de troncho, de carne de res, jamón serrano, sardina, pollo deshuesado, prensado ¡Comida!".
"A un gramo se le sacan varias líneas pa esnifar. Hay personas que hacen unas líneas grandes, otras las hacen chiquitas. Pero un gramo da para pasar bien bien un día entero. El efecto de una línea de coca puede durarte de treinta minutos a una hora, depende de la reacción que tenga el organismo", cuenta Víctor.
Inmediatamente, la policía del lenguaje ha protestado porque Luis Manuel Otero no ha replicado ningún lema de obediencia ni se ha comportado como un pionero. Estos oficiales tienen delante de sí el testimonio vivo de alguien que venció al castrismo, pero lo que necesitan es que el castrismo no deje de triunfar.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.