Tema: Muerte de Fidel Castro

Primeras horas de la Revolución cubana sin Fidel

El chofer del taxi, de 54 años, ha salido a trabajar con la presión arterial descompensada. En casa, su esposa al despertarlo no previó que una taza de café matutina mezclada con la noticia de la muerte de Fidel Castro podría dispararle la hipertensión...

A pesar de la realidad, lloré a Fidel

Todos los monstruos son humanos, y todos los santos también. Y Fidel quizá fue un santo monstruoso capaz de levantar la fe en el hombre nuevo, y también capaz de aniquilar al hijo pródigo; capaz de repartir panes y peces, y también capaz apuñalar a su primogénito en sacrificio para la entelequia revolucionaria.

Te doy una canción

He vivido la mayor parte de mi vida en un tironeo con Castro y la revolución. Mi yo romántico era desinformado porque para eso es el amor heroico, para enterrarse hasta los huevos y las tetas sin pensar demasiado.

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