Ha demorado tanto en llegar este momento que ya no causa ni tanta pena a los que adoraban a Fidel como si todavía fuera 1959, ni el mismo triunfante júbilo a los que lo odiaban como si fuera el Anticristo. La reacción a la muerte de Fidel tiene bastante de inercia, no se ve muy bien qué puede celebrar el exilio cubano, que no pudo impedir que Fidel muriera de muy viejo, en su cama, rodeado de sus hijos, y dejando a su hermano y sus secuaces al mando del país.
El chofer del taxi, de 54 años, ha salido a trabajar con la presión arterial descompensada. En casa, su esposa al despertarlo no previó que una taza de café matutina mezclada con la noticia de la muerte de Fidel Castro podría dispararle la hipertensión...
Todos los monstruos son humanos, y todos los santos también. Y Fidel quizá fue un santo monstruoso capaz de levantar la fe en el hombre nuevo, y también capaz de aniquilar al hijo pródigo; capaz de repartir panes y peces, y también capaz apuñalar a su primogénito en sacrificio para la entelequia revolucionaria.
He vivido la mayor parte de mi vida en un tironeo con Castro y la revolución. Mi yo romántico era desinformado porque para eso es el amor heroico, para enterrarse hasta los huevos y las tetas sin pensar demasiado.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.