Cada vez me importa menos qué hago y más con quién hago qué. Cada vez me importa menos cómo luce quién y más cómo me hace sentir. Cuando pienso en explorar mi sexualidad no pienso en posturas, juguetes sexuales, afrodisíacos, sustancias alucinógenas o en una orgía. Cualquiera es capaz de cualquier cosa.