Y en medio de un ambiente tan enrarecido, el movimiento LGBTI, históricamente degradado, aislado y humillado, desafía a las autoridades y propone una marcha multitudinaria en el corazón de la Habana Vieja.
Los jóvenes fueron echados por mostrar su orientación sexual en el contexto de la reforma constitucional que quiere legalizar en Cuba el matrimonio igualitario.
En el Patíbulo hasta el Comité de Defensa de la Revolución (CDR), una asociación política que alcanza todos los barrios de Cuba y tiene millones de miembros, está a cargo de los gais.