El juego constituye uno de los primeros ámbitos o modos de socialización en que el hombre se descubre a sí mismo y a los otros; comienza así a aprehender la realidad.
Más allá del uso de cualquier soporte actual, quizá convenga hoy recuperar ese espíritu. Invertir el obsoleto clamor de Warhol por el derecho de todos a quince minutos de fama.
Hay momentos donde un artista necesita obviar las mediaciones hegemónicas, esa fantasmagoría que lo abriga para mitigar el latido de sus inconformidades.