Por eso, las obras reunidas en ‘La prisión invisible’ —también las que no pudieron llegar físicamente a la sala, pero que existen— son, ante todo, una afirmación identitaria de esas vidas. Una manera de decir: seguimos aquí, seguimos siendo.
«Eso sí, es justo decirlo, cada vez que hice una exhibición dije lo que quise sin cortapisas, aun desde temáticas sensibles porque interpelan directamente al poder: delitos de cuello blanco y propensión social a delinquir, lo peligroso de la creación artística bajo censura, la casta militar devenida empresarial, la pérdida del valor de la condecoración y la simbología revolucionarias, las distorsiones de la comunicación en los totalitarismos y el espionaje, fueron temas tratados y exhibidos por mí en Cuba».
Cronotopopolítica
¿Cómo podríamos prever sin imaginar? ¿Cómo podríamos prever un espacio, un paisaje, un lenguaje? La respuesta la sabemos desde el principio de los tiempos....
Una reseña de los contestatarios dibujos de Camila Lobón expuestos en Miami (‘PROJ(3)CT’), junto a obras de otros dos artistas cubanos, Alejandro Taquechel y Nelson Jalil.
Necessity creates the form.Wassily Kandinsky
Cuando Marc Augé en Non-Places. Introduction to an Anthropology of Supermodernity «introduce» el concepto del «no-lugar», el carácter antropológico queda desterrado en la...