«El proyecto surge como necesidad frente a años de ausencia dentro de la juventud de alguna organización política enfocada en la construcción de un partido de oposición revolucionaria».
¿Existe un camino pragmático para avanzar en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba sin sacrificar las demandas del pueblo cubano de «pan y libertad» ante la conveniencia de un «acuerdo» de Trump o la insistencia del régimen de La Habana en permanecer en el poder?
A Trump le interesa obtener una capacidad de gobernar ilimitada para los próximos tres años; a los textualistas como Gorsuch o los institucionalistas como Roberts les interesa el legado que deje esta Corte Suprema. No se les escapa que una ampliación del poder ejecutivo podría ser igualmente usada por un gobernante demócrata, y esa visión a largo plazo quizá sea suficiente para ponerle algún freno a la agenda frenética del actual mandatario.
El gobernante insistió en el discurso de continuidad, resistencia y sacrificio en una comparecencia especial ante la prensa. Muchos cubanos responden: «Más de lo mismo».
Ahora que la serie de ciencia ficción Stranger Things ha vuelto a ser tendencia en la industria del entretenimiento mainstream, tras el lanzamiento de...