En Nuevo Laredo, México, los cubanos esperan un milagro. Y el milagro debe concederlo el recién electo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Quieren...
La de Trump es la victoria de lo estridente sobre lo rutilante. Así que, mientras más estrellas de Hollywood, más intelectuales, más progresistas de fuste se dedicaban a defenestrarlo, más se incubaba el voto sañudo de un proletariado que, entre una emancipación hipotética y una explotación segura, ha optado por esta última.