El trayecto del béisbol durante el periodo de la revolución demuestra que los peloteros cubanos siempre han competido bajo presión, mucho más en el auge de la Guerra Fría y el odio hacia Estados Unidos sostenido por Fidel Castro en sus intervenciones públicas.
La pelota cubana no se ha quedado atrás. Al contrario, nuestro pasatiempo nacional marcha hacia adelante. Su brújula marca rumbo norte, bajo las inclemencias del tiempo y el espacio que se interpongan en el camino trazado.
Lo valioso siempre empieza por lo ridículo. Según Alexander González Borrego, una de los primeros patinadores de La Habana, algunos pocos fanáticos comenzaron en la década del ochenta con...
Era mujeriego, fiestero, tomador, también era desprendido. Dado a conversar con quien se lo pidiese, no importaba si conocido o no. Un tipo de pueblo, el típico bonachón.
Sin embargo, cuando uno se va de Cuba es diferente. Los Juegos Olímpicos, que siempre habían sido una ventana al mundo exterior, son desde el exterior un recuerdo de Cuba.