Una crónica personal en la periferia de la Marcha de las Antorchas, el último ritual político masivo en Cuba, ya sumida en crisis extrema, antes del bloqueo energético de Trump.
«Hasta la fecha», confirma la productora Yamila Marrero, «no tengo conocimiento de que se haya formalizado una propuesta definitiva de las tarifas que se estarán implementando ni cuándo entrarían formalmente en vigor».
En muchas partes, cuando la corriente regresa, el ruido se detiene de inmediato. La calle queda en silencio y cada vecino vuelve a su casa. Esa retirada rápida deja una imagen clara: la protesta directa es contra el apagón. Pero la repetición diaria muestra que el malestar ya no es un episodio aislado, sino una rutina que se instaló en la ciudad, y no existe una razón real para que las protestas se detengan…