Fidel lleva dos años muerto, y por hábito, por pereza, por ignorancia, por agria terquedad, o por oportunismo, muchos cubanos siguen hablando de la “Revolución” como si todavía fuera 1968.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.