“Lo más doloroso es todo eso, tener que alejarme de mi familia por temor a las represalias que puedan tomar contra ellos. Discutir con mis hermanos y mi madre al punto de no hablarnos, porque yo no soy ni puedo ser nadie para intentar cambiar este sistema".
A medida que nos acercamos, la fotografía se pixela, queda desenfocada, y deja a la vista una imagen brumosa: un paisaje abstracto que nos deja perplejos.
En estos personajes se adivinan universos de frustraciones y esperanzas extraviadas. Vidas despojadas pero estoicas que, dentro de la cruda realidad en la que se desenvuelven, ha sabido crear un mundo resistente