De todos los errores que pueden producirse en un juego de béisbol, el passed ball –a saber, el pasbol– siempre me incomodó particularmente. Existe un trío de razones para esta especial fobia. La primera tiene que ver con el protagonista de la pifia, el receptor, columna fundamental en las fortalezas defensivas, estratégicas y psicológicas del equipo.
Pestano fue un atleta tan excepcional como soberbio, alguien que, por ejemplo, nunca reconoció tener más ídolos o referentes en la receptoría que él mismo, y que pertenece a esa clase de jugadores que también ambicionan algún tipo de poder o influencia pública fuera de los terrenos.
El país está inmerso en la peor crisis económica de su historia, mientras los cubanos viven bajo un régimen de control que niega derechos políticos y reprime la protesta pública.