El gobierno cubano quiso enseñar músculo político tras el ataque del 3 de enero sobre Caracas y organizó dos jornadas seguidas de eventos masivos, remitiendo la decadente actualidad a sus buenos viejos tiempos.
Estas fotografías no intentan explicar Cuba. Tampoco resumen su crisis. Se sitúan en otro umbral: el de hacer visible su forma de desgaste.
No aparecen...
El tambor le concede arrojo a la garganta de quien canta. Marca el estado de ánimo, dice por dónde fluirá la sangre de la canción, de sus coros, sus pregones. Sea un golpe potente o una simple caricia, sin él no corre na por las venas.
En las profundidades de la crisis multidimensional que hace años vive Cuba, la inundación, el fango, los destrozos del viento en los cultivos y en las casas, los objetos perdidos… no son solo las cicatrices pasajeras de un desastre natural.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.