La Torre K es un monumento a la dictadura. Un proyecto horrible al que se opuso gran parte de los cubanos desde que pusieron el primer bloque… pero que levantaron de todas maneras.
Al igual que la dictadura, no hay manera coherente de defenderla o justificarla. Grotesca tanto en su apariencia como en su significado.


Fue construida mientras el resto de Cuba se caía a pedazos, supuestamente para alojar turistas.







¿Que solo ha dado pérdidas millonarias? Sí, pero no para quienes ordenaron su construcción.

A año y medio de su inauguración, a menudo se encuentra apagada como el resto del país. De día se puede ver a varios kilómetros, desde casi cualquier punto de La Habana, cual dedo del medio levantado para todos los cubanos.



