Estas son las fotos de Raquel, una española de bisabuela cubana que viajó a La Habana por primera vez en marzo pasado. Caminó las calles y fotografió a la gente. Su guía turístico fue un joven de veinticinco años graduado de ingeniería.
Lo que parece claro en Venezuela es que la gente no es tonta, que no se puede hacer política sin pensar en lo que la gente quiere. Quiero pensar que hay que tener paciencia. Si esta fuera una serie de televisión, es como si hora estuviera comenzando una nueva temporada.