A pesar de diferencias y distancias, los casos de Imane y Roro coinciden en algo: lo que está bajo discusión aquí es, una vez más, la manera de ser mujer. Porque no importa qué diga, haga o logre una mujer, en ocasiones nada pesa más que el hecho de serlo.
Pero ¿y las trans? ¿A qué van a Rusia? «A lo mismo que todo el mundo: a hacer dinero, progresar, comer bien e ir a buenos lugares». Liz Rodríguez lo tiene todo muy claro: «La vida de una trans en Rusia es buena, obviamente hay que vivir de la prostitución. Trabajando normal es imposible».