Mis primeros granos aparecieron por supuesto en la etapa más dramática de la vida. Cuando nos deformamos hacia la adultez, y creemos que todo gira a nuestro alrededor.
La segunda vez que vi nevar estaba en Chicago. En un festival de cine. Estrenando. Estaba a punto de presentar Melaza en una de las salas de un cine múltiple.