Qué le importa a Putin. Ya ha gobernado Rusia, impunemente, por diecisiete años, más tiempo que ningún otro hombre, salvo Stalin y Brezhnev, desde la abdicación de Nicolás II hace exactamente un siglo.
En una reciente búsqueda bibliográfica sobre la injertación de la pedagogía soviética en Cuba, con amparo en el método de Antón Makarenko, encuentro grotescas y graciosas evidencias de cómo lograr que grandes masas dependientes de un producto puedan ser programadas a costa de las necesidades de las minorías dominantes.