La decisión de Kempinski o de sus socios cubanos de remover definitivamente la estatua de Mella ha ofendido a quienes notan en esa acción falta de cuidado por los monumentos históricos del país e insuficiente respeto a Mella. Quién hubiera dicho, viendo cómo Cuba está, que Mella inspiraba todavía tanta devoción.
Demostrada, hasta hoy, nuestra ineptitud como pueblo, la única buena noticia que nos llega es que la injerencia extranjera y el estalinismo se auxilian más que nunca.
Ese Homero moderno del que podemos afirmar lo mismo que él ha indicado de John Donne: no siempre se le entiende lo que dice, pero sus palabras nos suenan bien.
–Me fui por ambición deportiva. Quería probarme en el mejor béisbol, hacer carrera, intentarlo. Tiene su precio, claro, pero yo quería probarme –sentencia Contreras.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.