Tema: Principal

Héctor, el barcelonista

Su última gran alegría fue en 2015. Cuando el club ganó su quinta Champions, y los jugadores alzaron la copa entre serpentinas y confetis, Héctor agarró eufórico su bandera blaugrana, la amarró a una vara y salió en bicicleta por el barrio.

Abel Eduardo, el madridista

Supersticioso confeso, se persigna cuatro veces antes de comenzar cada partido y luego besa su anillo. Le confiere diferentes poderes a cada una de sus camisetas del Madrid. Una funciona para que marque Ramos, otro para los clásicos, otro para las finales.

Fake news

Los estudiantes de Periodismo de la Universidad Central decidieron, en una asamblea tormentosa, contundentemente desautorizada por la Federación Estudiantil Universitaria, boicotear clases y exámenes hasta que Karla Pérez González fuera readmitida en la carrera de Periodismo.

Cuando el arte baila el Moonwalker

Con ese andar en retroceso, el arte deja de invocar el progreso para, simplemente, aparentarlo.

El proletariado de la marcha estancada

Es el último 1ero. de Mayo que Raúl Castro observa ostentando el cargo de presidente de los Consejos de Estado y de Ministros porque su retiro deberá ocurrir para febrero de 2018.

Los lectores fantasmas

Estamos hartos de manuales sobre cómo sobrevivir en esa isla abstracta que nos venden como una especie de espejo, como si la escases y desolación del náufrago no formaran parte consustancial de nuestro país donde lo único que se sostiene en pie es el tiempo detenido de nuestras propias vidas.

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El Indio que hizo bailar a los filósofos y llorar a los ladrones

En un mundo cada vez más individualista, todos son bienvenidos en los conciertos del Indio. Una Argentina que lo dice en su propia Constitución, aunque ahora parezca que nos estamos olvidando de eso: “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”».

‘La prisión invisible’. Vidas que sostienen una exposición

Por eso, las obras reunidas en ‘La prisión invisible’ —también las que no pudieron llegar físicamente a la sala, pero que existen— son, ante todo, una afirmación identitaria de esas vidas. Una manera de decir: seguimos aquí, seguimos siendo.