¡No lo maten! ¡Suéltelo! ¡Se lo están llevando! ¡Estos hijueputas están disparando! ¡Ábrame, ábrame! ¡La Policía me está apuntando! ¡Ayúdenlos, les están disparando a...
Ser opositor en Cuba significa soportar la censura, la criminalización y los incontables procesos represivos del régimen. Ser opositor y de izquierdas en Cuba se traduce en invisibilización, moralización, abandono y desprecio por parte de la otra oposición, más visible, mayoritaria, que se reconoce de derechas. En un terreno de exclusiones, donde la posverdad y el sensacionalismo determinan los rumbos hacia el futuro, para alguien como yo no queda más que vivir expuesto a un fuego cruzado.