Ferrer es uno de los sobrevivientes de la Primavera Negra de 2003, la cruzada represiva emprendida por Fidel Castro que encarceló a 75 activistas políticos y periodistas independientes con sentencias de hasta 28 años de privación de libertad.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.